El cono sur de América Latina es conocido por varias cosas. Existe la cultura del sur, con su particular parecido a la cultura europea. Existe el clima cambiante y las estaciones, algo que hacia el norte del continente no se ve. Están también las tradiciones culturales y culinarias, las cuales atraen a miles de turistas cada año.

Sin embargo, entre la juventud, hay una cosa que suele venir a la mente al escuchar hablar del sur de Latinoamérica: Festivales musicales. Y, entre los países de la zona, resulta imposible hallar alguno con mayor relevancia en el tema que la Argentina.

El Pasatiempo de Verano

Aunque en gran parte del mundo al pensar en el clima argentino se piensa en regiones frías y en la Patagonia, sus habitantes conocen la verdad: El verano argentino es extremadamente caluroso. Por ello, se sigue la regla que es común en el resto del mundo: durante el verano, la mayor parte de las actividades ocurren al aire libre.

Esto implica que, a la hora de planificar eventos, los mismos pueden ser masivos, pues campos enteros que resultarían demasiado hostiles durante el invierno se encuentran disponibles. Y, si bien muchos eventos pueden ocurrir en estos lugares, pocos son tan adaptables como los festivales musicales. Además de ello, la audiencia para los mismos es ideal, particularmente en el caso de festivales grandes que duran varios días. Esto se debe a que resulta difícil hallar miles de adultos para pasar varios días acampando y escuchando música, debido a las responsabilidades que la vida adulta trae consigo, sin embargo, los festivales resultan muy atractivos para los adolescentes y, afortunadamente, son los jovenes los que anualmente disfrutan de vacaciones de verano.

Es entonces precisamente la libertad de las vacaciones de verano unida con el clima y la fuerte cultura musical argentina lo que ha llevado a este país a ser el mayor exponente a nivel de festivales de América del Sur.